El libro “La lucha que no acaba” cuenta cómo al iniciarse la democracia en Venezuela a partir de 1958, Guerra Ramos, miembro del Partido Comunista, pensó que las condiciones para una revolución socialista estaban servidas y se alzó en la lucha armada. Ante ésto se vio forzado a volver a la clandestinidad para enfrentar la naciente democracia.
Sin embargo, María Teresa Romero en el libro detalla cómo este guerrillero fue dándose cuenta de la farsa y estafa que suponía la guerrilla. “Los guerrilleros, en faenas militares, hambrientos y arrastrando sus fusiles por la selva se les antojaban más tragicómicos que gloriosos (…) Y no era sólo que los venezolanos pobres no apoyaban al movimiento guerrillero, sino que resultaba cada vez más claro que el famoso socialismo real tampoco era como se los habían vendido”.
Este libro narra además como Guerra Ramos, quien fue fundador del Movimiento al Socialismo MAS, combatió la sinrazón destructiva revolucionaria en cualquiera de sus versiones, la antigua y la actual; “y cómo las convicciones democráticas fueron anidando en él hasta hacerlo el notable demócrata que es”, concluye Romero.

Valoraciones
No hay valoraciones aún.